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viernes, 26 de octubre de 2007
viernes, 12 de octubre de 2007
Nosotros
Todos la vemos parecerse al río.
Los gusanos de los emperadores trepidan en apocalíptico festín.
Ellos no tienen tiempo de recurrir a las armas.
La estrella las fusionó todas en un plano infinito.
La cabellera de los torturadores sangra en mi carro.
Nosotros: desatormentándonos para siempre.”
"PD: Yo te amo Beatles"
Pescado Rabioso
sábado, 6 de octubre de 2007
viernes, 21 de septiembre de 2007
lunes, 10 de septiembre de 2007
Tiempos Viejos
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(Recomiendo escuchar la canción)
¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos!
Eran otros hombres más hombres los nuestros.
No se conocían cocó ni morfina,los muchachos de antes no usaban gomina.
¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos!
¡Veinticinco abriles que no volverán!
Veinticinco abriles, volver a tenerlos,si cuando me acuerdo me pongo a llorar.
¿Dónde están los muchachos de entonces?
Barra antigua de ayer ¿dónde está?
Yo y vos solos quedamos, hermano,
yo y vos solos para recordar...
¿Dónde están las mujeres aquéllas,
minas fieles, de gran corazón,
que en los bailes de Laura peleaban
cada cual defendiendo su amor?
¿Te acordás, hermano, la rubia Mireya,
que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?
Casi me suicido una noche por ella
y hoy es una pobre mendiga harapienta.
¿Te acordás, hermano, lo linda que era?
Se formaba rueda pa' verla bailar...
Cuando por la calle la veo tan vieja
doy vuelta la cara y me pongo a llorar.
Manuel Romero
martes, 4 de septiembre de 2007
No soy yo cuando me enojo
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Hoy me levanté enojado, no sé si por alguna producción onírica que no recuerdo, no se la razón de este enojo a ciencia cierta. El asunto es que me condiciona. No puedo ser el de todos los días, tengo que cuidar que mi enojo no lastime a nadie de un coletazo, tenerle la correa corta. Esto me impide mirar la belleza de lo cotidiano, las risas y sonrisas que me rodean todos los dias, horas, minutos, y desde ya, devolverlas. El mayor problema es cuando alguien anda con otro enojo, y tal vez mas suelto que el mío. Mi brazo pierde fuerza y allí es cuando la bestia empieza a rugir y lastimar. Desde ya que a lo largo de los años me he vuelto un maestro en la doma de mi enojo, pero esta fórmula no es la indicada. Tengo que aprender a convivir con este engendro, a su debido tiempo. Hasta entonces, miren bien para donde ando tironeando.
jueves, 30 de agosto de 2007
Para cosmonautas
Ground Control to Major Tom
Ground Control to Major Tom
Take your protein pills
and put your helmet on
Ground Control to Major Tom
Commencing countdown, engines on
Check ignition and may God's love be with you
Liftoff
This is Ground Control to Major Tom
You've really made the grade
And the papers want to know whose shirts you wear
Now it's time to leave the capsule if you dare
This is Major Tom to Ground Control
I'm stepping through the door
And I'm floating in a most peculiar way
And the stars look very different today
For hereAm I sitting in a tin can
Far above the world
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do
Though I'm past one hundred thousand miles
I'm feeling very still
And I think my spaceship knows which way to g
oTell my wife I love her very much she knows
Ground Control to Major Tom
Your circuit's dead,there's something wrong
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you....Here am I floating round my tin can
Far above the Moon
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do.
miércoles, 22 de agosto de 2007
Manifiesto
“Aunque me fuercen, yo nunca voy a decir que todo tiempo, por pasado, fue mejor. MAÑANA ES MEJOR”
domingo, 5 de agosto de 2007
Para ustedes, remolones
El origen de algunas palabras de nuestro léxico popular
Ensalzaré con esmero al benemérito "fiacún". Yo, cronista meditabundo y aburrido, dedicaré todas mis energías a hacer el elogio del "fiacún", a establecer el origen de la "fiaca", y a dejar determinados de modo matemático y preciso los alcances del término. Los futuros académicos argentinos me lo agradecerán, y yo habré tenido el placer de haberme muerto sabiendo que trescientos setenta y un años después me levantarán una estatua. No hay porteño, desde la Boca a Núñez, y desde Núñez a Corrales, que no haya dicho alguna vez: -¡Hoy estoy con "fiaca"!. De ello deducirán seguramente mis asiduos y entusiastas lectores que la "fiaca" expresa la intención de "tirarse a muerto", pero ello es un grave error. Confundir la "fiaca" con el acto de tirarse a muerto es lo mismo que confundir un asno con una cebra o un burro con un caballo. Exactamente lo mismo. Y sin embargo a primera vista parece que no. Pero es así. Sí, señores, es así. Y lo probaré amplia y rotundamente, de tal modo que no quedará duda alguna respecto a mis profundos conocimientos de filología lunfarda. Y no quedarán, porque esta palabra es auténticamente genovesa, es decir, una expresión corriente en el dialecto de la ciudad que tanto detestó el señor Dante Alighieri. La "fiaca" en el dialecto genovés expresa esto: "Desgarro físico originado por la falta de alimentación momentánea". Deseo de no hacer nada. Languidez. Sopor. Ganas de acostarse en una hamaca paraguaya durante un siglo. Deseos de dormir como los durmientes de Efeso durante ciento y pico de años. Sí, todas estas tentaciones son las que expresa la palabra mencionada. Y algunas más.
Comunicábame un distinguido erudito en estas materias, que los genoveses de la Boca cuando observaban que un párvulo bostezaba, decían: "Tiene la "fiaca" encima, tiene". Y de inmediato le recomendaban que comiera, que se alimentara. En la actualidad el gremio de almaceneros está compuesto en su mayoría por comerciantes ibéricos, pero hace quince y veinte años, la profesión del almacenero en Corrales, la Boca, Barracas, era desempeñada por italianos y casi todos ellos oriundos de Génova. En los mercados se observaba el mismo fenómeno. Todos los puesteros, carniceros, verduleros y otros mercaderes provenían de la "bella Italia" y sus dependientes eran muchachos argentinos, pero hijos de italianos. Y el término trascendió. Cruzó la tierra nativa, es decir, la Boca, y fue desparramándose con los repartos por todos los barrios. Lo mismo sucedió con la palabra "manyar" que es la derivación de la perfectamente italiana "mangiar la follia", o sea "darse cuenta". Curioso es el fenómeno, pero auténtico.Establecido el valor del término, pasaremos a estudiar el sujeto a quien se aplica. Ustedes recordarán haber visto, y sobre todo cuando eran muchachos, a esos robustos ganapanes de quince años, de dos metros de altura, cara colorada como una manzana reineta, pantalones que dejaban descubierta una media tricolor, y medio zonzos y brutos. Esos muchachos era los que en todo juego intervenían para amargar la fiesta, hasta que un "chico", algún pibe bravo, los sopapeaba de lo lindo eliminándolos de la función. Bueno, estos grandotes que no hacían nada, que siempre cruzaban la calle mordiendo un pan y con gesto huído, estos "largos" que se pasaban la mañana sentados en una esquina o en el umbral del despacho de bebidas de un almacén, fueron los primitivos "fiacunes". A ellos se aplicó con singular acierto el término. Pero la fuerza de la costumbre lo hizo correr, y en pocos años el "fiacún" dejó de ser el muchacho grandote que termina por trabajar de carrero, para entrar como calificativo de la situación de todo individuo que se siente con pereza. Y, hoy, el "fiacún" es el hombre que momentáneamente no tiene ganas de trabajar. La palabra no encuadra una actitud definitiva como la de "squenún", sino que tiene una proyección transitoria, y relacionada con este otro acto. En toda oficina pública y privada, donde hay gente respetuosa de nuestro idioma y un empleado ve que su compañero bosteza, inmediatamente le pregunta: -¿Estás con "fiaca"? Aclaración. No debe confundirse este término con el de "tirarse a muerto", pues tirarse a muerto supone premeditación de no hacer algo, mientras que la "fiaca" excluye toda premeditación, elemento constituyente de la alevosía según los juristas. De modo que el "fiacún" al negarse a trabajar no obra con premeditación, sino instintivamente, lo cual lo hace digno de todo respeto.
"Aguafuertes porteñas"
jueves, 26 de julio de 2007
Lo más
saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta
cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca
que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida
entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en
tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu
boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al
cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan
entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas
se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas
la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene
con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu
pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como
si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de
fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un
breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar
contra mí como una luna en el agua."
Julio Cortázar
lunes, 23 de julio de 2007
Canción
¡Shalú!
"El vino es semejante al hombre: Jamás se sabrá hasta qué punto es posible estimarlo y despreciarlo, amarlo y odiarlo, ni de cuántos actos sublimes o fechorías monstruosas es capaz. No seamos entonces más crueles con él que con nosotros mismos y tratémoslo como nuestro igual. A veces me parece que oigo decir al vino (que habla, con su alma, con esa voz de los espíritus que sólo los espíritus oyen): "Hombre, bienamado mío, quiero alzar hacia ti, a despecho de mi cárcel vítrea y de mis cerrojos de corcho, un canto lleno de fraternidad, un canto colmado de dicha, de luz y de esperanza. Yo no soy ingrato; bien sé que te debo la vida. Sé lo que el dármela te ha costado de labor y de, sol sobre la espalda. Tú me has dado la vida, y yo te recompensaré. Y te pagaré ampliamente mi deuda, pues experimento una dicha extraordinaria cuando caigo en un garguero sediento, después del trabajo. El pecho de un buen hombre es una morada que me complace más que las melancólicas e insensibles bodegas. Es una alegre tumba donde realizo con entusiasmo mi destino. Hago en el estómago del trabajador un gran tole-tole, y desde allí por escaleras invisibles, subo hasta su cerebro, donde ejecuto mi danza suprema."
Charles Baudelaire
martes, 3 de julio de 2007
El Rey Lagarto
Before you slip into unconsciousness
I'd like to have another kiss
Another flashing chance at bliss
Another kiss, another kiss
The days are bright and filled with pain
Enclose me in your gentle rain
The time you ran was too insane
We'll meet again, we'll meet again
Oh tell me where your freedom lies
The streets are fields that never die
Deliver me from reasons why
You'd rather cry, I'd rather fly
The crystal ship is being filled
A thousand girls, a thousand thrills
A million ways to spend your time
When we get back, I'll drop a line
"Si las puertas de la percepción permanecieran abiertas, todo aparecería ante el hombre tal cual es, infinito"
William Blake
sábado, 30 de junio de 2007
Confesión
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miércoles, 27 de junio de 2007
Don Tedio y su pandilla
viernes, 6 de abril de 2007
La Cajita Musical
Mientras Henry Hamilton-Smythe juega al croquet con Cynthia Jane De Blaise-William,
la dulce y sonriente niña levanta su taco y graciosamente remueve la cabeza de Henry.
Dos semanas después, en el cuarto de Henry, Cynthia descubre su preciada cajita musical.Ansiosamente la abre y, mientras suena "Old King Cole", un pequeño espectro aparece. Henry a vuelto, pero no por mucho tiempo, pues mientras esta parado en el cuarto su cuerpo empieza a envejecer rápidamente, dejando dentro el alma del niño. Todos los deseos de una vida le empiezan a surgir. Desgraciadamente, el intento de persuadir a Cynthia de realizar su romántico deseo lleva a la niñera a investigar el origen del ruido. Cuando ve la escena,instintivamente, ella lanza la cajita musical al niño barbudo, destruyendo a ambos.
Play me "Old King Cole"
that I may join with you,
all your hearts now seem so far from me
it hardly seems to matter now.
And the nurse will tell you lies
of a Kingdom beyond the skies.
But I'm lost within this half-world,
it hardly seems to matter now.
Play me my song,
here it comes again.
Play me my song,
here it comes again.
Just a little bit,
just a little bit more time,
time left to live out my life.
Play me my song,
here it comes again.
Play me my song,
here it comes again.
Old King Cole was a merry old soul,
and a merry old soul was he.
So he called for his pipe,
and he called for his bowl,
and he called the his fiddlers three.
And the clock, tick tock,
on the mantlepiece,
and I want,
and I fell,
and I know,
and I touch the warmth.
She's a lady, she's got time.
Brush back you hair, and let me get to know your face.
She's a lady, she's mine.
Brush back you hair, and let me get to know your flesh.
I've been waiting here for so long
and all this time that passed me by.
It doesn't seem to matter now.
You stand there with your fixed expression
casting doubt on all I have to say.
Why don't you touch me, touch me?
Why don't you touch me, touch me?
Touch me now, now now, now, now ...
Genesis
jueves, 5 de abril de 2007
Happiness is a warm gun
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She's not a girl who misses much
Do do do do do do do do, oh yeah
She's well acquainted with the touch of the velvet hand
Like a lizard on a window pane
The man in the crowd with the multicoloured mirrors
On his hobnail boots
Lying with his eyes while his hands are busy
Working overtime
A soap impression of his wife which he ate
And donated to the National Trust
Down
I need a fix cos I'm going down
Down to the bits that I left uptown
I need a fix cos I'm going down
Mother Superior jump the gun
Happiness is a warm gun (Happiness bang, bang, shoot, shoot)
Happiness is a warm gun, mama (Happiness bang, bang, shoot, shoot)
When I hold you in my arms (Oo-oo oh yeah)
And I feel my finger on your trigger (Oo-oo oh yeah)
I know no one can do me no harm (Oo-oo oh yeah)
Because happiness is a warm gun, mama (Happiness bang, bang, shoot, shoot)
Happiness is a warm gun, yes it is (Happiness bang, bang, shoot, shoot)
Happiness is a warm, yes it is, gun (Happiness bang, bang, shoot, shoot)
Well, don't you know happiness is a warm gun, mama?
(Lennon-McCartney)
The Beatles (1968)
lunes, 26 de marzo de 2007
domingo, 4 de marzo de 2007
El chorro de sangre
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LA JOVEN, con un trémolo intensificado en la voz.- Tú me amas y todo es bello.
EL JOVEN, en un tono más quedo. - Te amo y todo es bello.
LA JOVEN, en un tono aún más quedo que el suyo.- Tú me amas y todo es bello.
EL JOVEN, dejándola bruscamente.- Te amo.- Un silencio.- Ponte delante mío.
LA JOVEN, siguiendo el juego, se ubica frente a él.- Ya está
EL JOVEN, con un tono exaltado, sobreagudo.-Te amo, soy grande, soy limpio, soy pleno, soy denso.
LA JOVEN, en el mismo tono sobreagudo.- Nos amamos.
EL JOVEN. - Somos intensos. Ah, que bien establecido está el mundo.
Un silencio. Se oye como el ruido de una inmensa rueda que gira provocando viento. Un huracán los separa. En ese momento se ven dos astros que se entrechocan y una serie de piernas de carne viva que caen con pies, manos, cabelleras, máscaras, columnas, pórticos, templos, alambiques, que caen , pero cada vez más lentamente, como si cayeran en el vacío, luego tres escorpiones uno tras otro, y finalmente una rana, y un escarabajo que cae con una lentitud desesperante, una lentitud que hace vomitar.
EL JOVEN, gritando con todas sus fuerzas.- El cielo se ha enloquecido. Mira al cielo. Salgamos corriendo.
Empuja a la joven delante suyo. Y entra un Caballero de la Edad Media con una enorme armadura y seguido por una nodriza que sostiene sus pechos con ambas manos y resopla porque tiene los senos muy inflados.
EL CABALLERO. - Deja tus tetas. Dame mis papeles.
LA NODRIZA, con un grito sobreagudo.-¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
EL CABALLERO. - Mierda, ¿Qué es lo que pasa?
LA NODRIZA. - Nuestra hija ¡Allá! con él.
EL CABALLERO. - No hay hija, silencio.
LA NODRIZA. - Te digo que se están besando.
EL CABALLERO. - Que carajo crees que me hace que se estén besando.
LA NODRIZA. - Incesto.
EL CABALLERO. - Matrona.
LA NODRIZA, hundiendo las manos en sus bolsillos que son tan grandes
como sus senos. - ¡Mantenido!
EL CABALLERO. - Basta, déjame comer.
La Nodriza desaparece. Entonces él se levanta y del interior de cada papel saca una enorme porción de gruyere. Repentinamente tose y se ahoga.
EL CABALLERO, la boca llena. - Ehp, ehp. Muéstrame tus senos. ¿Donde se ha ido?
Se va corriendo. El Joven vuelve.
EL JOVEN. - He visto, he conocido, he comprendido. Aquí la plaza pública, el prelado, el remendón, las cuatro estaciones, el umbral de la iglesia, el farol del prostíbulo, la balanza de la justicia.¡No puedo más!
Un sacerdote, un zapatero, un bedel, una ramera, un juez, una vendedora de hortalizas, llegan a la escena como sombras.
EL JOVEN. - La he perdido, devuélvemela.
TODOS, en un tono diferente.-Quién, quién, quién, quién.
EL JOVEN. - Mi mujer.
EL BEDEL, con tono lacrimógeno. - Su mujer, psuif ¡Farsante!
EL JOVEN. - ¡Farsante! ¡Podría ser la tuya!
EL BEDEL, golpeándose la frente. - Quizás sea cierto.-
EL SACERDOTE, como en confesión. - ¿A qué parte de su cuerpo hacía usted más frecuentemente alusión?
EL JOVEN. - A Dios.
El sacerdote desconcertado por la respuesta toma inmediatamente acento suizo.
EL SACERDOTE, con acento suizo. - Pero no se hace más eso. Así no lo entendemos. Hay que preguntar esto a los volcanes, a los terremotos. Nosotros vivimos de las pequeñas suciedades de los hombres en la confesión. Y eso es todo, es la vida.
EL JOVEN, atónito. - ¡Ah, así es la vida! Entonces, todo se va al carajo.
EL SACERDOTE, siempre con el acento suizo. - ¡Pero claro!
En ese momento, repentinamente, la noche cae sobre el escenario. La tierra tiembla. El trueno hace estragos, con relámpagos que zigzaguean en todo sentido, y en el zigzagueo de los relámpagos se ve a todos los personajes echándose a correr, y enredándose los unos con los otros, caen, se levantan y corren como locos. En un momento dado una mano enorme toma la cabellera de la prostituta que se inflama y crece visiblemente.
UNA VOZ GIGANTESCA. - ¡Perra, mira tu cuerpo! El cuerpo de la prostituta aparece absolutamente desnudo y horrendo, bajo el corpiño y la enagua que se vuelven como de vidrio.
LA PROSTITUTA. - Déjame, Dios.
Ella muerde a Dios en el puño. Un inmenso chorro de sangre desgarra la escena y se ve en medio de un relámpago más grande que los otros al sacerdote que se persigna. Cuando vuelve la luz todos los personajes han muerto y sus cadáveres yacen por todas partes en el suelo. Sólo quedan el Joven y la Prostituta que se devoran con los ojos. La Prostituta cae en brazos del Joven.
LA PROSTITUTA, suspirando y como en el extremo de un orgasmo. - Cuéntame
cómo ha ocurrido esto.
El Joven esconde la cabeza entre las manos. La Nodriza vuelve llevando a la Joven bajo el brazo como un paquete. La Joven está muerta. La deja caer al suelo y ésta se aplasta y achata como una torta. La Nodriza no tiene más senos. Su pecho es completamente chato. En ese momento regresa el Caballero que se echa sobre la Nodriza y la sacude con vehemencia.
EL CABALLERO, con voz terrible. -¿Dónde lo has puesto? Dame mi gruyere.
LA NODRIZA, atrevidamente. - ¡Aquí está!
Se levanta las polleras. El Joven desea irse corriendo pero se queda como un títere petrificado. EL JOVEN, como suspendido en el aire y con voz de ventrílocuo. - ¡No le hagas mal a mamá!
EL CABALLERO.- Maldita.
Se cubre el rostro con horror. Una multitud de escorpiones sale en ese momento de las polleras de la Nodriza y comienzan a pulular en su sexo que se hincha y se resquebraja, haciéndose vidrioso, y reverbera como un sol. El Joven y la Prostituta huyen como trepanados.
LA JOVEN, se levanta deslumbrada.- ¡La virgen! ah, eso era lo que él buscaba.
sábado, 24 de febrero de 2007
Canción para los días de la vida
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sábado, 17 de febrero de 2007
Onírico
segundos de (re)nacimiento
confusión, despertar aterido
El lugar cotidiano, las cosas donde..
¿estaban? observan fastidiosas,
buscando en vano su razón de ser
afuera llama al ruido
adentro pide silencio a gritos
quiero volver a donde estaba
quizás mañana
es que,
ayer,
soñe que me amabas
miércoles, 7 de febrero de 2007
viernes, 2 de febrero de 2007
¡Animate!
lunes, 29 de enero de 2007
Para leer en forma interrogativa
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amás
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.
Julio Cortázar
sábado, 27 de enero de 2007
jueves, 25 de enero de 2007
Mudos mirados
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miércoles, 24 de enero de 2007
Veamos que onda
" Hombre lector, quienquiera que seas, quisiera en este momento tenerte aquí, cara a cara, y clavar mis ojos en tus ojos y estrecharte las manos en mis manos y decirte en voz baja: «¿Crees vivir, vivir de verdad, profundamente, enteramente? ¿Te parece tu vida tan bella y grande como acaso la soñaste en los días ardientes de la juventud?»
Y todavía más bajo, llanamente, quisiera preguntarte: «¿Tuviste una juventud? ¿Sentiste en ti, dentro de tus entrañas, dentro de tu sangre, algo que fermentaba, que hervía, que se agitaba, que temblaba, que quería salir, derramarse, inundar el mundo como un lago de llamas? ¿Sentiste nunca, después de alguna hora de agitación, después de un gran crepúsculo, después de los versos de un poeta, sentiste que eras tú, tú en persona, el primer hombre, el descubridor de la vida, el descubridor del mundo? ¿Y no te pareció mísera esta vida, y no te pareció pequeño este mundo? ¿No deseaste la muerte por amor a la vida? ¿No experimentaste la avidez de Alejandro ante el cielo lejano?»
Esto quisiera pedirte, vil lector, hombrecillo enflaquecido que estás leyendo páginas, escuchando los latidos de la vida ajena porque no sabes realizar actos, porque no sabes vivir por tu cuenta. ¿No te parece vil, cobarde, cobardísima, la acción que estás realizando? Una silla te sostiene, ante ti hay papeles cosidos, en esos papeles hay signos negros y tú recorres con los ojos esos signos y tu alma sonríe o gimotea, ve o entrevé, a medida que los signos van despertando a la fuerza tus imágenes soñolientas. ¡Y tú crees vivir, creo, leyendo libros! Saliendo fuera de ti, contemplarás con gran desprecio el vulgo vil que no está «al corriente», que no hace psicología y no se alimenta de literatura. Yo soy, dices para ti, un intelectual, un refinado, un pensador, un aristócrata, un hombre superior, en suma, un miembro de la élite. El mundo gira a mi alrededor, el mundo está hecho para mí. Y cuando no va bien doy un puntapié al tramoyista y lo hago yo. Y así juego y me divierto, y en mi casa sólo encontraréis fotografías de obras célebres y buenas ediciones de autores famosos. El cuello alto y las palabras oscuras son las insignias de mi grado: yo soy el rey del tiempo, el rey del espíritu, el rey de la eternidad.
¿Dices tú todo esto, lector cobarde? Es posible: lo creo, me lo imagino, lo deseo. Porque yo hablo precisamente para ti y quisiera tenerte delante de mí, para que sintieras en tu cara el aliento cálido de mi desprecio. Y te desprecio, lector, te desprecio por una razón terrible, por una razón odiosa, dolorosa: que yo me parezco mucho a ti, que yo soy casi como tú, lector, que yo soy tú, acaso..."